Se puede escribir mucho sobre las características que debe tener un buen trípode: peso, estabilidad, tamaño, rapidez de montaje...Pero Zeissman resumió casi a la perfección la filosofía que subyace a la hora de escoger un trípode con el siguiente mensaje:
``La característica principal de un buen trípode es la virilidad. O sea, cuando lo vas a usar tiene que estar tieso, enhiesto, rígido y sólido. Sin embargo, cuando no lo usas debe ser pequeño y cómodo de llevar colgado.''
Zeissman Dixit.